La compañía de robles, castaños, arces, fresnos, serbales, avellanos, etc. proporciona sombra al viajero durante el camino y, especialmente en otoño, una gran variedad de colores para hacer el tránsito por esta antigua vía de ferrocarril mucho más atractivo. Durante todo el trayecto también va a ser común ver, a los lados del camino, los restos de las construcciones asociadas al mantenimiento de la vía del ferrocarril.